Paris era una fiesta

Montreuil está en las afueras de París, pero está tan cargado de personalidad que sólo por ver lo que pasa en sus calles, en sus caóticas librerías y en las paredes colmadas de grafitis vale la pena ir, si a eso se suma que coincide con el Salon du livre et de la presse jeunesse de Monteruil, París se convierte en una verdadera fiesta de la literatura y, por unos días, para los amantes del huracán de inputs que generan este tipo de eventos, la se convierte en el centro de la literatura y sobre todo, de propuestas digitales, en la sélection créations numériques.

Este año, el que es referente del mundo editorial francófono de literatura infantil y juvenil no sólo fue un Salón, ha intentado posicionarse con temas especialmente más delicados. Nos futurs, fue el tema principal que propuso una nueva mirada más crítica que se vio en diferentes ámbitos, como, además de los seleccionados, en los trabajos de los ilustradores y en las jornadas dedicadas a las escuelas.

Salon du livre et de la presse jeunesse en Seine-Saint-Denise

 

Es el evento de referencia en el campo de la literatura para jóvenes públicos. Abierto a profesionales e individuos, se lleva a cabo anualmente a fines de noviembre y ofrece reuniones, firmas de libros y concursos.

Traemos a colación el Salón del libro de París, como también otros eventos que nos ayudan a dar a conocer y difundir la literatura en nuevos soportes y formatos enriquecidos, son espacios que transmiten la importancia de dedicarle un lugar diferenciado a las nuevas narrativas digitales, no sólo tienen partidas económicas para ello, sino que también hay editoriales interesadas en editar y publicar en digital, cosa que en castellano y catalán cada vez se echa más de menos.

 Si París era una fiesta, Bolonia se vuelca a las calles

Pero si en algo coinciden ambos eventos es que no pasa todo dentro de las enormes paredes de estos espacios llenos de libros y de gente, por la tarde, cuando se cierran las puertas del salón se abre la ciudad. En Bologna sobre todo, durante la Bologna Children’s Book Fair las librerías, las plazas, los museos, las bibliotecas, las galerías de arte y las trattorie se llenan completamente de gente y de voces.

Si bien la producción por estos lares en los que nos encontramos es muy escueta, afortunadamente existen personas que estóicamente insisten en trabajar entorno a la literatura digital infantil y juvenil y los nuevos formatos, como son el Grupo Gretel de la Universitat Autònoma de Barcelona (Cristina Correro, Lucas Ramada Prieto, Celia Turrión, Mireia Manresa y un no tan largo etcétera; y el grupo de investigación sobre producción y consumo de contenidos digitales de la Universidad de Salamanca. Grupos de investigación que discuten y crean palabras para ayudarnos a explicar qué es y cómo nos sentimos con esta galaxia pixelada.